¡SIEMPRE HAY QUE SEGUIR ADELANTE!
“Lo que ahoga a alguien no es caerse al
río, sino mantenerse sumergido en él.”
El
hecho de que ocasionalmente caigas al suelo no significa que siempre vayas a
ser derrotado. Sin embargo, si no te levantas la propia vida te empujará al
piso. Por lo tanto es absolutamente importante enfrentar los problemas. Ponte
de pie y lucha contra lo que sea que te frene. Adopta un enfoque activo y no
permitas que los reveses te desanimen de perseguir tus sueños.
Es
de ilusos pensar que alguna vez podremos estar totalmente libres de problemas,
pues siempre tendremos algo que nos incomode, nos robe el sueño, o nos haga
sentir insatisfechos con la vida. Tan pronto resolvamos un problema
descubriremos otro nuevo, o lo que es peor, presenciaremos el retorno de un
problema que creímos ya superado. Tanto así que es lógico que en ocasiones nos
desanimemos, perdiendo la ilusión por vivir el día a día, pensando que la vida
ya no podrá sorprendernos ni alegrarnos…
Esos
pensamientos no son buenos, no nos hacen bien, y tenemos que deshacernos de
ellos pues si vamos a vivir, cosa que ya estamos haciendo, que sea con alegría
y esperanza en cada nuevo día.
Después
de todo, no todo es negativo, tenemos que aprender a valorar también las cosas
buenas sin darlas por sentado. Por mal que estén las cosas, saldremos hacia
adelante.
Cada
día es un regalo, vívelo así, pues el amor que sienten por ti es una bendición,
no todo el mundo es capaz de darlo.
Vivamos
cada día como si fuese el último, buscando dar amor y felicidad a los que nos
rodean, y aprovechando la oportunidades que tenemos de ser buenos los unos con
los otros.
Habremos aprendido a vivir el día en que tengamos un corazón agradecido a Dios
por todo cuanto nos sucede. Incluso agradezcamos las lágrimas que derramamos,
pues en ellas está la enseñanza que nos hace fuertes.
Pese
a todo, seguimos adelante
Necesitamos
aprender a vivir la vida con todos sus matices, algunos son negros y oscuros,
otros están radiantes de luz. En nuestro interior hay una paleta de colores
para dar color a medida que maduramos y aprendemos a ver la vida tal como es…
¡Vivamos
la vida en plenitud, aun con todos sus matices!
Piensa en lo bueno: la vida es un arcoíris.
La vida está para disfrutarla en felicidad y generosidad. Que al final de
nuestro camino podamos sentirnos felices porque las semillas que hemos
sembrado, por pequeñas que fuesen, ayudaron a otros que recogieron nuestro
fruto. Que al mirar atrás sepamos que hemos ayudado a mejorar sus vidas, que
vivimos en el recuerdo de personas que jamás conocimos, que nuestras palabras y
amor siguen viviendo y extendiéndose en ellos y a través de ellos.
¡Hay
que salir adelante!
No
olviden esta frase: ¡Toda adversidad trae consigo la semilla de un beneficio
igual o superior a quien tiene una actitud mental positiva!

Comentarios
Publicar un comentario